El Anclaje en una meditación

El Anclaje es una parte fundamental de la meditación. Cuando Meditas, entras en un estado poco común de la mente. Sobre todo para los principiantes, es importante conocer y tener información de estas herramientas, y no comenzar a meditar sin una guía.

El anclaje es una liga energética que hacemos con la Tierra. Es un punto que nos permite tener certeza que el trabajo que hagamos con la meditación, al final nos regresara al aquí y al ahora. No queremos estar vagando por ahí, flotando sin sentido mentalmente, o merced de cualquier energía que ronde nuestras cercanías. Así como el cordón de plata une nuestro espíritu al cuerpo, así nuestro anclaje es una “cuerda de seguridad”, para regresar a tiempo presente cuando terminemos nuestra meditación.

Un anclaje que me gusta mucho es el siguiente:

  1. Nos sentamos en una posición cómoda Cerramos nuestros ojos
  2. Relajamos el cuerpo con algunas respiraciones tranquilas y profundas
  3. Visualizamos un punto dorado y brillante enfrente de nuestro entrecejo a unos 30 cm de nosotros
  4. Visualizamos como este punto brillante se nos acerca, se adentra en nuestra cabeza, llegando al centro, justo sobre nuestra glándula pineal
  5. Aquí estamos en nuestro centro, en casa del Ser, donde estamos y nos sentimos seguros
  6. De este punto dorado visualizamos una línea de energía, que baja por nuestra columna, sale de nuestro cuerpo por el coxis, avanza hasta internarse dentro de la Tierra, muy profundo, muy profundo, hasta que llega a un diamante gigante de color rojo, al cual se amarra fuertemente (Este es nuestro anclaje a la Tierra)
  7. Desde el diamante rojo, subimos mentalmente visualizando el cordón de energía, de regreso, hasta que llega a la casa del Ser, en el centro de nuestra cabeza.
  8. Ahora visualizamos como desde una parte muy lejana en el cielo comienza a bajar un rayo de energía color crema, que llega hasta nuestra cabeza, entra por nuestro chakra corona (centro superior de nuestra cabeza), y llega al punto dorado, uniéndose los dos rayos energéticos con el punto dorado (Esta es nuestra conexión con Dios).
  9. A aquí empezamos la meditación deseada
  10. Al terminar la meditación, volvemos mentalmente al punto dorado
  11. Validamos mentalmente nuestro anclaje, recorriéndolo hasta el diamante rojo.
  12. Validamos nuestra conexión con Dios
  13. Terminamos la meditación, regresando al aquí y al ahora de manera lenta, y a nuestro ritmo

Recomendaciones

*** En cualquier momento, si nos llega a la mente alguna imagen o pensamiento externo a la meditación, no luchen con ese pensamiento, acéptenlo y déjenlo pasar para continuar (en cualquier momento de la meditación, cuando se acostumbren esto no sucederá mas)

*** Sentarse como estés más relajado, como te sientas mejor: silla, sillón, piso, etc.

 

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